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Reciclarse o morir: cómo despedir a nuestro viejo coche

Con el fin de la vida útil de un viejo coche no tiene por qué llegar el momento de su muerte. Las opciones como los desguaces o el propio despiece particular para vender las partes a otros interesados se fijan como las mejores alternativas para cuando el vehículo no hará una labor más de movilidad. Por eso es necesario reciclar o morir…

Reciclarse o morir: cómo despedir a nuestro viejo coche5

Con el final de la vida útil de nuestro viejo coche no llega ni mucho menos su muerte. Los antiguos desguaces se han convertido en auténticas empresas de reciclaje que nada tienen que ver con las chatarrerías de antes.

Un mal golpe puede significar el “punto y seguido” de nuestro modesto vehículo de más de 10 años. Sí, lo más probable es que haga ya tiempo que pasamos el seguro a terceros, así que afrontar una reparación que supere el importe del coche en sí se nos hará cuesta arriba.

Y, en el caso de que conservemos un todo riesgo o haya sido culpa de la otra parte, la cosa cambiará poco: nos darán el siniestro total ipso-facto con una indemnización del 80% del valor venal del modelo, que rara vez superará las tres cifras. Y se acabó.

Con las averías mecánicas pasa otro tanto. Más que por su gravedad -generalmente una reparación cuesta menos que un coche nuevo- por su reiteración o la inevitabilidad de las mismas. Eso de “cuando te empieza a dar problemas…” En definitiva, hasta ahí ha llegado y es el momento de dejarlo marchar.

Cómo deshacerte de tu coche viejo

Afortunadamente, cada vez son menos los que se dedican a abandonar su coche en plena calle, aparcamiento o descampado y, si aún se da, en numerosas ocasiones se debe a un problema legal (no hay papeles, se desconoce la titularidad…). También los hay que desconocen los trámites o alternativas para deshacerse del automóvil. Esas alternativas pasan por gestionarlo uno mismo, hacerlo a medias o dejar que otros resuelvan la papeleta por ti.

En caso de siniestro, el seguro te podrá dar alrededor del 80% del valor del vehículo.5
En caso de siniestro, el seguro te podrá dar alrededor del 80% del valor del vehículo.

Líbrate del coche tú mismo

Hacerlo uno mismo implica solicitar la baja definitiva del vehículo en tu ayuntamiento. Es gratis y rápido y basta con que lo pida su titular. De ahí, si hay sitio, maña y voluntad de sacar algo de dinero ofreciendo las piezas que se puedan salvar, es cuestión de ponerse a desguazar. Una vez inventariadas las piezas, es tan sencillo como liarse a poner anuncios en los portales especializados con fotos y una buena descripción. Y a esperar.

Es probable que, de inicio, ciertos “recambios” te los quiten de las manos (sobre todo fungibles o algún ítem del modelo difícil de encontrar), pero poco a poco el ritmo decrecerá. Aunque, oye, igual ya le has sacado unos cientos de euros que no esperabas “donando” órganos de tu coche a gente que además se ha ahorrado un dineral.

Deshacerse del coche viejo a medias

Hacerlo a medias es otro paso o el paso subsiguiente de este. Con el cascarón del coche o el coche dado de baja pero entero en sí, puedes hacerte una ruta por los desguaces que conozcas,  a ver quién te da más. Aunque, en realidad, pronto tu búsqueda se convertirá en ver quién te da “algo”.

Si el precio del hierro oscila entre los 240 y 250 euros por tonelada (ligero/pesado), por tu coche que es de acero, aluminio y plástico te van a ofrecer menos de 80, si va en el chasis, y algo más de 100, si va completo. Mira a ver si te compensa. Ten en cuenta que deben asumir el transporte, procesar el coche-no-coche y todos sus contaminantes y manufacturar lo que quede con vistas a su fundición sacando un beneficio.

Lo que nos lleva a la tercera opción, tan sencilla como llamar y olvidarse.

Las partes de tu viejo coche pueden servir de repuesto el día de mañana en otro del mismo modelo.5
Las partes de tu viejo coche pueden servir de repuesto el día de mañana en otro del mismo modelo.

Que otros reciclen tu coche

Hay una nueva generación de desguaces que son auténticos emporios del reciclaje de automóvil. En Madrid visité uno en la carretera de Toledo que, si como periodista en su día me impactó, como cliente tiempo después me alucinó. De hecho, he llevado a amigos y conocidos de visita porque es digno de ver.

Dicen que es el más grande de Europa y, chico, con un millón de metros cuadrados que tiene, lo podría ser. Por supuesto, tienen todos los procesos estructurados, todos los sellos de calidad AENOR y el ritmo de compra-venta de coches-piezas es abrumador.

También los hay más pequeños y menos apabullantes, pero con el mismo diligente servicio al cliente, apoyado en el reciclaje como responsabilidad medioambiental, la venta de piezas al por menor y la compactación de chatarra para su ulterior reutilización.

Acudir a ellos es tan sencillo como mandar un mail o hacer una llamada de teléfono. Te reclamarán la documentación (ficha técnica, permiso de circulación, ser el titular de vehículo o una autorización) y ellos mismo pasan en tiempo récord con una grúa a retirar el vehículo. En un par de días lo han dado de baja y se te remitirá un justificante de su “destrucción”.

La cosa mejora cuando, además, te van a pagar algo por él. Poco, entre 100 y 150 euros por tu coche completo, lo que no está nada mal por sólo llamar.

Si sabes desguazar tú el coche, podrás vender pieza a pieza a posibles interesados para recambios y ganarte algo más de dinero.5
Si sabes desguazar tú el coche, podrás vender pieza a pieza a posibles interesados para recambios y ganarte algo más de dinero.

A mí ésta me parece la vía más lógica por su inmediatez, comodidad y seriedad. Además, queda el consuelo de saber que algunos componentes de tu coche tendrán vida en otros más allá y que sus “huesos” se reencarnarán… tal vez en otro automóvil, pues casi todas las marcas usan metal reciclado para fabricar.